lunes 27 de junio de 2011

POR FIN, ABALLAY

Hola, navegante. O náufrago: porque dejé ir esta nave a la deriva desde noviembre (tuve buenas razones) y quizá ya no estés ahí para leerme. De todos modos acá estoy, para avisarte que el jueves pasado se estrenó por fin la película Aballay, en la que un servidor laburó dibujando diseños de personajes, arte, historieta, afiche, como le quieras llamar. Acá, por ejemplo, podés ver el animatic que se realizó con mis dibujos y que sirvió como guía de ambiente y personajes para el film.

El afiche final, tal como se puede ver en los cines.

Hacen casi cuatro años, me sorprendió la convocatoria de Fernando Spiner para colaborar con este proyecto que ahora es una película que ha ganado lo suyo antes del estreno (el premio del público en Mar del Plata, por ejemplo) y que -según mi modesto entender- dejará huella en el cine nacional. Una huella a punta de espuela, espina y cuchillo porque se trata de una épica desértica (ponele uéstern) en el norte argentino (Amaicha, Tucumán) con gauchos de en serio (si no, vélo a Cedrón) y con mucha sangre derramada en el suelo sin dueño que supo ser Argentina más de cien años atrás... ¿O todo sigue igual?

En aquel entonces (2007) todo lo que me decía Spiner me sonaba a delirio: ¿Destazar el perfecto cuento del gran mendocino Antonio Di Benedetto? ¿Meterle una historia de amor en el medio? ¿Hacer una de vaqueros pero en suelo patrio? ¿Hacer una historieta para vender el proyecto? ¿Hacer con todo eso una película bien entendidamente comercial? Te juro que entonces dudé. Pero me fueron metiendo tantas cosas en común entre los sueños de Spiner y mi historia personal: los hechos del cuento suceden originalmente en Jáchal, la tierra sanjuanina de mis antepasados y donde descansa mi viejo; los mismos Aballay, que por allá son mis parientes; todo Mallea nacido en Jáchal por los tiempos del cuento podrían haber sido personajes de esta película y... ¡me iban a pagar por dibujar gauchos! Así Spiner me fue metiendo en el sueño colectivo enloquecido que es toda película nacional y ví como sufrió, luchó y finalmente pudo hacer llegar el carruaje roto y vencido como sea a este final con pompa y orquesta: un film maravilloso y único, técnica y artísticamente impecable, honrando el linaje del cine de gauchos y, a la vez, tan nuevo en más de un sentido.

Algunos de los afiches de prueba que realicé para el film. El último llegó a publicarse en varios medios previo al estreno.

Ese sueño, el sueño de locos como Di Benedetto, Spiner, Javier Diment (digamos el corresponsable de la peli, guionista y director de la "2º unidad"), Santiago Hadida (Chamamé Soldier, guionista también y gracias a quien llegó mi nombre hasta Spiner) y cada uno de los que participaron de la película, ahora es realidad. Una realidad que está ahí esperándote en los cines para que la vayas a ver, que de paso hacés patria permitiendo que una película argentina le ponga el pecho a las bostas extranjeras. Porque todos esos tanques yanquis, con figurones horribles como Gillenhaal o la decadente ex de Cruise, vienen a hacer pata ancha a nuestros cines (¿o tal vez nos los robaron?) con centenas de copias contra las epopéyicas 41 con las que salió a pelear Aballay. Sería hermoso ver vencer a un Goliath argentino haciendo que este film permanezca en las salas más allá del miserable vencimiento que le impone el mercado de hoy. ¿Estaremos a esa altura?

Durante el preestreno me pasó algo muy raro: mirando por 1º vez la película, creí por momentos haberme "copiado" de algunos fotogramas, como dando vuelta el guante del tiempo que pasó desde 2007 hasta hoy.

La talentosa y bella Moro Anghileri, que se roba el corazón de la película. Y Cedrón, que está magnífico.

Como sea, todo lo sucedido hasta aquí: el laburo en sí (el placer de dibujar cosas que siento mías), el libro editado por Adriana Hidalgo (que incluye la historieta), la presentación del mismo en la Biblioteca Nacional junto a grandes como Pablo De Santis y José Martínez Suárez, el preestreno en el Gaumont y la cena con todos los que laburaron en la peli me pagan estos años de espera. Agradezco al capitán Fernando Spiner, por haberme dejado subir a esa vertiginosa diligencia que es el cine independiente argentino y viajar hasta este sueño llamado "Aballay".

Ojalá a vos, navegante, también te guste viajar hasta Aballay.

Abrazo,
Cristian

miércoles 24 de noviembre de 2010

COMO DIJO EUGENIO...

Otro dibujito automático

¿Cómo estás, visitante? Perdón por haberte semiabandonado. Sé que no le puse mucha pila a este espacio este año, pero hubo que dibujar otros asuntos. El otro día, tuve un hueco en la noche para hacer eso que me gusta tanto: dejar que la mano desparrame grafito en el papel sin orden aparente, irle buscando la vuelta a ese camino para llevarlo a un lugar al menos bello, conseguir entender qué me estaba diciendo ese susurro y tirarlo por ahí para que lean...

"Como dijo Eugenio, los hilos de la realidad alcanzan al árbol y lo llenan de esporas", grafito y lápiz sobre papel berreta (el dorso de una factura).

Lo terminé y Lore y Nica ya estaban durmiendo. Me quedé mirando el resultado. Y fue saliendo el título largo, naturalmente, como si me lo estuvieran dictando. Luego me dí cuenta de que esa cabeza era la de mi maestro, Eugenio Zoppi, y que quizá ese árbol no fuera un árbol. Se me aparecía más como el ícono que creamos los elepés (mis socios y yo de La Productora) para identificarnos. Eugenio solía decir que nosotros como grupo desafiábamos la naturaleza del hombre, que es principalmente egoísta. Y que, alguna vez, la realidad nos iba a arrinconar. Eso nos lo recalcaba siempre, quizá porque él también la peleó de la misma forma, asociativamente. Con el deseo de que Eugenio por una vez se haya equivocado, colgué el dibujo una semana en una pared de nuestro hogar transitorio y lo traje ahora para mostrártelo.

Un abrazo,
Cristian

miércoles 29 de septiembre de 2010

EL ETERNAUTA EN PALERMO JÓLIVUD

Presentación de "El Perro Llamador", el final de "El Regreso" y otros

Ayer, martes 28, en la coqueta Librería Del Pasaje y en el marco del Festival Viñetas Sueltas (que este año se atomizó esperando dar un zarpazo mejor para el año que viene) se realizó la presentación de las últimas ediciones de El Eternauta: "El Perro Llamador" y los últimos tres fascículos del llamado "Regreso"; todo publicado por Doedytores En dos de estas publicaciones yo metí la mano mía (con la ayuda inestimable de Jok) intentando dibujar un pedacito del universo creado por Oesterheld y Solano y ahí estuvimos para charlar con colegas, editores, periodistas y el público acerca de las desventuras de Juan Salvo por afuera y por adentro del cuadrito.

El bonito espacio de Libros del Pasaje. De izq a der: Mallea, Sala, Solano, Sanz, Iñaki, Maissonave y Oyola.

Con la acertada (y como siempre desopilante) conducción de Gustavo Sala, la conversación fue la excusa para presentar las últimas ediciones del Eternauta, el libro recopilatorio "Simón" (gran obra de Carlos Trillo y Eduardo Risso) y "Negro el 10" de Santiago Maissonave e Iñaqki . Los compañeros de charla -además de Iñaki Santiago- fueron el escritor Leo Oyola (un gaucho de Lafe y Morón, lo descubrimos), Salvador Sanz (autor también de otra tapa y uno de los capítulos del Perro llamador), Pol Maiztegui y Francisco Solano López. ¡Miren en qué tren me ha tocado ir!

La tapa que hice para el anteúltimo capítulo de la saga del Regreso de El Eternauta.

Fue muy bello sentir la devoción de siempre por el gran personaje argentino y saber que Salvo y los suyos ya son parte de nuestra mejor tradición narrativa. Sobre esas y otras cosas conversamos lindo con los compañeros de charla. Solano, como siempre, nos dió una lección de grandeza, humildad, honestidad y sabiduría; todo eso a la vez. Entre el público hubieron colegas y amigos como José Massaroli, Mariano Chinelli, Javier Suppa, Esteban Quinteros y el responsable de todo esto, el Sr. Javier Doeyo.


Con el amigo cordobés Pol agregado a la charla, ya estábamos todos.

Nos fuimos con Lore y Nica contentos de haber cruzado el oeste tras esa pista cada vez más incierta pero también ubicua de Juan Salvo y su destino. La sigamos.

Abrazo,
Cristian

sábado 8 de mayo de 2010

El Eternauta, el Perro Llamador y yo

Capaz que ya estás enterado, pero ahora puedo decirlo tranquilo sabiendo que esos ejemplares ya están en la calle y desardormeciendo los dedos, luego de cruzarlos todos este tiempo para que salga, para que finalmente sea publicada esta historieta. Me refiero al último episodio de la saga de El Eternauta, la mítica historieta creada por Oesterheld y Solano López donde tuve el privilegio de meter mi mano dibujante junto a compañeros de lujo como Enrique Alcatena, Sergio Mulko, Salvador Sanz, los guionistas Sergio Kern y Mauro Mantella, y el mismísimo Francisco Solano López.

Portada de "El Perro Llamador".

El primer lunes de la Feria del Libro de Buenos Aires salió a la venta esta nueva publicación de El Eternauta, denominada "El Perro Llamador". El relato, que tiene su propia historia (lo escribió en el '80 Sergio Kern y Solano dibujó solo 20 páginas), narra un episodio alternativo a la saga en el que Juan Salvo llega a un planeta inhóspito y descubre una tribu de niños liderados por un perro que habla desde un agujero en una cueva. Ese es, más o menos, la línea argumental de esta historia. Pero el asunto tiene, para mí, una prehistoria tanto más rica.

Uno de los estudios de personaje que realicé para Juan Salvo.

Recuerdo que Solano nos dió para la gran exposición que hicimos en el Festival Frontera una de esas bellas páginas. Una copia de su "Perro llamador" adorna una de las paredes del estudio de La Productora en Morón y uno de esos tantos días de trabajo allí, me encontró mirando por enésima vez el trabajo de Solano y estudiándolo, estudiándolo (porque, ay, dibujantes, hay que mirar a Solano, hay que aprender tanto de él). Estaba en eso, esa mañana de primavera, cuando sonó el teléfono. Era Javier Doeyo que me proponía dibujar esa misma historia. Paradoja, casualidad, consecuencia, magia... como sea, ese día del 2008 comenzó esa aventura que terminó felizmente acá, con el "Perro llamador" publicado.

Boceto de tira de una de las páginas de El Eternauta, El Perro Llamador.

O quizás no, quizás esa aventura comenzó en el '98 cuando Solano vino a vernos aquella vez (también estaba Salvador ahí) en la sede de la CGT donde nos reuníamos con el AHI (la Asociación de Historietistas Independientes). O cuando Elsa Sánchez de Oesterheld nos apadrinó, bendijo e impulsó para llevar a cabo el Festival Frontera de Morón, mientras Doeyo nos bendecía por hacer un evento meramente nacional y latinoamericano (¡hasta nos dijo que si volvía a tener un hijo, le iba a poner "Cristian Mosquito"!). O cuando fuimos con Solano a Tucumán para un mes de la memoria y nos declararon visitas ilustres y nosotros ahí moqueando en el desolador Pozo de Vargas o en la escuelita de Famaillá (que fué el primer centro clandestino de detención). Todo ese kilometraje tal vez me haya traído hasta acá. Y estoy orgulloso y felíz de haberlo transitado con camaradas como estos.

Este es un escaneado de la página original número cinco que me tocó dibujar.

Bueno, amiga, bueno amigo, ahora viene la hora de la verdad. Tendrás que hacerte de tu ejemplar y ver qué te parece este episodio. No es fácil estar a la altura de semejante mito pero francamente espero, aún así, que te guste. De cualquier modo, espero tus comentarios al respecto, que me serán útiles y preciados. Mientras tanto, agradezco a Doeyo y a Solano por haber depositado su confianza en mí; y a mi hermano Jok por darme una mano en el arranque, que me costó un montón. Luego, me doy por bien pagado de haber alcanzado con mi lápiz el rostro del más bello personaje de la historieta nacional jamás creado.

La página como quedó finalmente con el retoque digital.

Quisiera dedicarle esta aventura a Elsa, a Solano, a Javier, a mi mujer Lorena y a mi pequeño hijo Nicanor. Mientras dibujaba esta historieta, yo no sabía que ya lo estaba esperando.

Cristian

lunes 21 de diciembre de 2009

EN BUSCA DE LA HISTORIA LATINOAMERICANA

A partir de una historieta en la Fierro

Para el mes de su tercer aniversario, la revista Fierro nos convocó otra vez para participar con una historieta de una sola página. Bueno, ésto fue lo que me salió y quería contarte , estimado navegante, de dónde partió todo eso. En nuestro viaje a Brasil, en septiembre, Lore y yo nos topamos con un personaje habitante sempiterno -aún hoy, luego de más de 70 años- de las calles de Joao Pessoa. Por todos lados vimos figurillas, estatuas, carteles, estampas de los legendarios cangaçeiros y su misterioso líder: Lampiao. Mis amigos paraibanos nos contaron sabrosas historias acerca de él y su partenaire, la María Bonita.

Lampiao y sus cangaçeiros (vaqueros); a su izquierda, la bella María Bonita.

La imagen de Emiliano Zapata, recién abatido por un general traidor.

Me contaron cómo hizo ese mulato miope y delgaducho para conquistar al malevaje del sertao (el desierto paraibano) nordestino, educarlo a su modo (dicen que les ensañaba a leer con canciones que él mismo componía), como los vistió e inventó una forma de atuendo tomada la ropa tradicional campesina y de los ejércitos napoleónicos (dicen también que él mismo cosía los oropeles y todo el ornamento), agarrar todo eso, sacudir la sociedad oligarca y feudalista paraibana (dicen que les robaba sólo a los ricos) y llevar a esos pobres sin dios a la altura de mito. Las correrías de Lampiao y sus cangaçeiros terminaron cuando los latifundistas contrataron a profesionales para acabar con ellos, decapitarlos y exponerlos -quizá para lección a los probables imitadores y también como aviso para futuros apologistas- durante décadas en un museo de San Salvador de Bahía.

Las cabezas de Lampiao, María Bonita y sus cangaçeiros expuestas -junto a su arsenal y su impresionante vestuario-, para escarnio de los rebeldes enseguida después de ser decapitados.

Bocetos y dibujos para esta historia, algunos quedaron afuera de la versión final.

¿Historia conocida, no, viajero? Eso pensé yo y por eso quise componer una especie de friso con estos héroes (¿o antihéroes?) míticos latinoamericanos: Facón Grande, Emiliano Zapata, El Chacho Peñaloza. Me quedaron afuera otros, no menos grandes, como Facundo Quiroga, Andresito Artigas y tantos más. En fin, luego de haberme imbuido del espíritu de la época, la crónica burguesa sobre sus atracos, la mitología popular y la imaginería que subsiste sobre ellos en las calles del Brasil, esta es la punta de todo ese iceberg que salió en una historieta que quizá quedó un poco grande para una sola página.

La página final de "Sangre Latinoamericana", publicada en el número de Fierro.
¡Quiero dar gracias a mi compañero Jok, que le dió color digital!

Perdón en todo caso por ese error, pero quería compartir toda esta historia con vos porque me pareció que esa historieta quizá demasiado breve (y por eso trunca) nos conviene (en todo el sentido de la palabra) a nosotros, pobres latinoamericanos como aquellos por los que lucharon y murieron todos estos tipos. Un abrazo y Felíz Navidad para vos y los que te quieren,

Cristian

miércoles 11 de noviembre de 2009

RONCKANMETAL DE CHILE

Tengo la fortuna de tener grandes amigos por toda Latinoamérica. Uno de esos grandes amigos es el cumpa Christiano, chileno de ley, gran talento y compañero de ruta de estas sendas historietísticas. Bueno, resulta que el Chris editó un nuevo número de esta revista mutante que mezcla rock e historieta en dosis equivalentes; mutante porque se llama Ronckanblus (al principio estaba dedicada -obviamente- al género papá de todo el rock) y esta vez le tocó el turno al querido género metálico. Así que tuve otra fortuna: la de participar humildemente con algunos dibujitos y una contratapa.

Un ñato leyendo la ronckanmetal. (gentileza, Christiano Gutiérrez)


Mientras dibujaba recordé gratos momentos de mi pasado adolescente heavy, como cuando iba corriendo a comprarme la revista Heavy Metal (tengo la del Rock in Río '85, impresionante) o cuando con mi amigo Omar escuchábamos casettes de Ozzy, Judas Priest, Whitesnake, Rush (sí, las dos últimas bandas eran por entonces consideradas heavies) o discos de los locales Riff, Hellion, etc. ¡Qué linda época! Le agradezco al querido tocayo trasandino por la invitación y espero que la revista tenga tanta larga y buena vida como el mismísimo rocanrol.

¡Aguante el Metal!
Cristian

lunes 19 de octubre de 2009

ADIÓS QUERIDO AMIGO

Supongo que tenés amigos. Si además perdiste alguno en el camino demasiado pronto, entenderás que no hay palabras para transmitir ese sentimiento. Por eso te muestro la foto más linda que tengo con mi amigo El Oso Rosello. Alguien nos la sacó en la casa de Tucumán en 2004, cuando fui a mi primer Tintanakuy, el encuentro organizado por la Unhil.


Al Oso lo vino a buscar la muerte mientras se duchaba, de una manera absurda. Ahora que fue a reunirse con su maestro Arturo Soria (que unos días antes se le había adelantado) y, sobre todo, con su guitarra; nos deja más solos que nunca. El Ale Nicolau -otro hermano tucumano de la vida- me contó el año pasado que un día en Amaicha, de noche y en un fogón, el Oso había quemado su vieja guitarra. ¿Por qué quemaste esa guitarra, compañero querido? La respuesta ahora solamente la tenés vos. Yo te voy a extrañar con el alma.

Gracias por compartir mi pena,
Cristian